Definiendo el comodín
Un servidor de correo electrónico "general" (o aceptar todo) está configurado para aceptar todos los correos electrónicos enviados a un dominio específico, independientemente de si el buzón específico existe o no. Por ejemplo, si envía un correo electrónico a[email protected], un servidor estándar lo rebotaría. Un servidor general lo aceptará y generalmente lo enrutará a una bandeja de entrada de administrador central.
¿Por qué son riesgosos?
Cuando verifica una lista de correo electrónico, las direcciones generales a menudo se marcan como "Arriesgadas" o "Desconocidas". Esto se debe a que el verificador no puede decir definitivamente si el usuario específico existe. El servidor dice "Sí, acepto el correo electrónico", pero es posible que lo elimina silenciosamente más tarde o lo rebote después del apretón de manos inicial.
El peligro para la capacidad de entrega
Si envía una campaña a una gran cantidad de direcciones generales y muchas de ellas resultan no válidas, tu tasa de rebote aumentará. Esto daña tu reputación como remitente. Además, algunas organizaciones utilizan configuraciones generales como mecanismo de defensa contra los spammers, lo que dificulta mantener limpia la lista.
Estrategias para manejar situaciones generales
Entonces, ¿Deberías eliminarlos? No necesariamente. Las direcciones generales a menudo pertenecen a empresas legítimas. Eliminarlos significa perder clientes potenciales. Aquí hay una estrategia más segura:
1. Segmentarlos
No mezcle mensajes generales con tus correos electrónicos "válidos". Crea un segmento separado para ellos.
2. Envía lotes pequeños
Envía por goteo tus correos electrónicos a este segmento. En lugar de enviar 1000 a la vez, envía 50 o 100 por día. Esto minimiza el impacto de posibles rebotes.
3. Monitorear de cerca
Observe el desempeño de este segmento como un halcón. Si ve una tasa de rebote superior al 5%, deje de enviar y vuelva a evaluar.
4. Utiliza un dominio secundario
Si está realizando una comunicación en frío a una lista con muchos elementos generales, considere utilizar un dominio de envío independiente para proteger la reputación de tu dominio principal.
Conclusión
Los correos electrónicos generales son complicados, pero manejables. Si comprende los riesgos y emplea una estrategia de envío cautelosa, aún puede extraer valor de estos contactos sin poner en peligro tu programa de correo electrónico.