El dilema
Todo negocio comienza con un presupuesto. Cuando recién estás lanzando, un remitente de correo electrónico gratuito parece la solución perfecta. Pero a medida que creces, las grietas empiezan a aparecer. ¿Cuándo es el momento adecuado para cambiar a un plan pago?
Remitentes gratuitos: lo bueno y lo malo
Ventajas:Obviamente, el costo. Es fantástico para probar el terreno, publicar pequeños boletines o proyectos de pasatiempo.
Contras:
- Límites diarios:La mayoría de las herramientas gratuitas te limitan a entre 300 y 500 correos electrónicos por día.
- Herrada:Es probable que tus correos electrónicos tengan el logotipo "Enviado por..." en el pie de página.
- Apoyo:No espere ayuda prioritaria si algo sale mal.
- IP compartidas:Estás compartiendo reputación de envío con miles de otros usuarios gratuitos. Si envían spam, tu capacidad de entrega se ve afectada.
Remitentes pagos: ¿Por qué actualizar?
Ventajas:
- Envío ilimitado:Escale tanto como necesites.
- IP dedicadas:Controla tu propia reputación.
- Automatización avanzada:Acceso a flujos de trabajo y activadores complejos.
- Mejores análisis:Profundice en mapas de calor, seguimiento geográfico y más.
El veredicto
Si envía menos de 2000 correos electrónicos al mes y no le importa la marca, quédese con la versión gratuita. Pero si el correo electrónico es un canal de ingresos para tú, una herramienta paga es esencial. La mejora de la capacidad de entrega por sí sola suele pagar el coste de la suscripción. Piense en ello como un seguro para tus ingresos de marketing.